Un restaurante cobrizo

En San Pablo, Brasil, la cadena de restaurantes Divino Fogão optó por el cobre como elemento distintivo.

Esta cadena está especializada en “comida típica da fazenda”, y sirve platos calientes y ensaladas.


Las fazendas son grandes establecimientos agrícolas, cafeteros y ganaderos de ese país.

Los extractores de aire de los locales de Divino Fogão, así como los mostradores, macetas, góndolas de salad bar y bandejas de recepción de alimentos, fueron producidos con cobre.

Esto obedece no solo a razones estéticas sino también a su fácil mantenimiento y a las propiedades bactericidas y antimicrobianas del llamado “metal rojo”.

A través de la minería, el cobre llega así a la industria gastronómica.
El respeto por el medioambiente y por las normas internacionales garantiza que la minería tenga un efecto positivo sobre los países y su gente.

Fuente: . “Cobre ennoblece restaurante y libera al ambiente de la contaminación”.

El mineral de Goethe

Johann Goethe fue un escritor y poeta alemán que, entre otras obras destacadas, creó “Fausto”. Vivió entre 1749 y 1832.

En su honor se le puso el nombre de “goethita” a un mineral sumamente común en la naturaleza.

Se presenta con un aspecto irisado.

Y se lo utilizó como colorante desde la Prehistoria. Incluso hay evidencias de su uso en la cueva de Lascaux, en Francia.

Hoy, es valorado por los coleccionistas de gemas y por la industria siderúrgica.

Gracias a la minería, la goethita actualmente llega a la gente a través de diversos elementos producidos con acero.

Practicada con respeto por el medioambiente y las normas internacionales, la actividad minera es parte de la vida de cada día de muchas personas.

Fuente: “Goethita”.