Los ladrillos refractarios, con minerales

Los ladrillos refractarios son un elemento fundamental para diversos tipos de construcciones ya que, a diferencia de los ladrillos regulares, estos elaborados con minerales tienen una significativa resistencia a altas temperaturas y a la abrasión.

Los ladrillos refractarios no solo se utilizan para revestir construcciones industriales como ollas de aceración y hornos rotatorios de cementeras, también se los puede encontrar en las parrillas, chimeneas y calderas de los hogares. Cumplen una función muy importante: mantener el calor y evitar incendios o explosiones causadas por las altas temperaturas.

Existen numerosos tipos de ladrillos refractarios y estos se eligen dependiendo la construcción y el nivel de calor que deberá soportar. En su fabricación, se emplean diversos tipos de minerales, entre otros sílice, cromita, aluminio y magnesita.

La minería responsable, realizada bajo códigos internacionales y el cuidado del medioambiente, es la actividad por la cual se obtienen elementos esenciales para fabricar este tipo de ladrillos, presentes tanto en el ambiente doméstico como el industrial.

Fuente: “Ladrillos refractarios

Un mineral que resiste

En las últimas décadas, ha surgido una conciencia global sobre la importancia del medioambiente y los materiales que el hombre utiliza para construir ciudades, tecnologías, transportes, etc. Gracias a sus tantas cualidades, el cobre es parte del cambio ecológico.

En primer lugar, el mineral rojizo se destaca por su larga vida útil a tal punto que, según las últimas estimaciones, de las 550 millones de toneladas producidas desde el año 1900, aproximadamente dos tercios continúa en uso productivo en diversas aplicaciones.

Además, el cobre posee una gran ventaja: así como otros metales, este mineral es 100% reciclable. En la actualidad, se reutilizan alrededor de nueve millones de toneladas por año, lo que genera un resultado aún más positivo, y es que se atiende el 35% de la demanda global de cobre a través del proceso de reciclado.

Asimismo, es uno de los pocos materiales que puede reciclarse y reutilizarse sin la más mínima pérdida de desempeño. Por ende, la calidad o cantidad de metal será la misma una y otra vez, sin importar cuantas veces pase el cobre por un proceso de reciclado.

Es menester recalcar que el reciclaje del mineral rojizo consume hasta un 85% menos que su producción primaria, lo que representa un ahorro anual de 100 millones de MWh de energía eléctrica y de 40 millones de toneladas de CO2.

Así, gracias a la minería realizada bajo normas internacionales y con el mayor respeto por el medioambiente, el hombre tiene a su disposición un metal que genera sustentabilidad y favorece el cambio global ecológico.

 

Fuente: “Copper: Renewable Energy

La chimenea, el símbolo de las fiestas

La chimenea representa el espíritu de las fiestas en gran parte de la cultura occidental. Para algunos, es la forma de entrar de San Nicolás a los hogares. Para otros, es el centro de reunión de los seres queridos en resguardo al invierno o el lugar elegido para la preparación del festín.

Así como tantos otros artefactos y elementos de la casa, la chimenea también se compone de minerales como cromita entre otros. Estos se pueden encontrar no solo en los ladrillos, sino también en el cemento, la mezcla y el revoque.

Gracias a la minería responsable desarrollada con el mayor de los respetos por el medioambiente y bajo normas internacionales, los minerales brindan a las personas un espacio de reunión y resguardo del frío en la seguridad de sus hogares.

Fuente: “Minería Argentina. Todas las respuestas”

El oligisto, desde los egipcios hasta hoy

El oligisto es un mineral cuyas variedades han tenido muchos usos desde los albores de la civilización hasta hoy y en las culturas más diversas en diferentes regiones del mundo.

En la antigüedad, los egipcios utilizaban el oligisto, también conocido como hematita, para la fabricación de espejos. Este mineral se ha encontrado en tumbas tradicionales y de faraones. Para este cometido se usaba la variedad especularita.

La variedad terrosa, en cambio, tenía más de un uso: su color rojo intenso era de gran utilidad para marcar ganado, pero también servía como pigmento para teñir ropas, pintar murales, etc. Arqueólogos incluso demostraron que la hematita se utilizaba ya en el Paleolítico, siendo entonces una herramienta fundamental del arte rupestre.

En la actualidad, el oligisto es el principal mineral usado para la extracción de hierro, agente para pulido.

Oligisto de variedad terrosa

Estos elementos siguen hoy siendo parte de la vida cotidiana gracias a la minería practicada según normas internacionales y con el correspondiente cuidado por el medio ambiente.

Es imposible negar que minerales como el oligisto han jugado un papel esencial en el desarrollo de la civilización y hoy persisten como herramientas de progreso cultural y tecnológico.

Fuente: “Roca Oligisto”