La minería consume el 60 % de la energía solar fotovoltaica en América Latina

Las operaciones mineras de América Latina utilizan casi el 60% de la producción de energía solar fotovoltaica de la región, según el Dr. Mateo Arnoldus van den Hurk.

La demanda será incremental a medida que las leyes de mineral disminuyen, y por lo tanto la trituración de minería consume más energía.

Las 21 principales instalaciones de energía solar fotovoltaica en América Latina, generan anualmente 2.680 GWh al año, con una potencia de 1.181 MW. Las empresas mineras consumen 1.545 GWh al año.

Las industrias extractivas utilizan actualmente alrededor del 10% de la electricidad mundial para satisfacer sus necesidades de energía. Sin embargo, se estima que para el 2030 requerirán entre el 15% -17%, de acuerdo con CIRCE (Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos).

Las minas gastan más del 50% del consumo eléctrico en el proceso de trituración – un proceso de molienda y trituración de minerales para extraer minerales. Y, como consecuencia de que las leyes de mineral disminuyen con el tiempo, el proceso requerirá mayor consumo de energía, lo cual apunta a la creciente demanda futura.

Se considera probable que la minería sea el prosumidor numero uno de energía renovable, de acuerdo a las estimaciones de trabajo de la Agencia Internacional de Energía Renovable en 2015.

Fuentes:
Renewables4mining.
Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos.

Semiconductores, el silicio

Los semiconductores son elementos que se comportan como conductores o aislantes dependiendo de factores como el campo eléctrico o magnético, la presión, la radiación, o la temperatura del ambiente en el que se encuentren.

Su conductividad eléctrica es inferior a la de un conductor metálico pero superior a la de un buen aislante.

Para la fabricación de semiconductores se utilizan elementos como el germanio (Ge), arseniuro de galio (GaAs) y el silicio (Si).

Actualmente, el semiconductor más utilizado es el silicio, que es el elemento más abundante en la naturaleza después del oxígeno.
El silicio constituye un 28 % de la corteza terrestre. Se encuentra en forma de dióxido de silicio y de silicatos complejos.

Los minerales que contienen silicio constituyen cerca del 40 % de todos los minerales comunes, incluyendo más del 90 % de los minerales que forman rocas volcánicas.
El cuarzo, la cristobalita y la tridimita son las formas cristalinas del silicio existentes en la naturaleza.
El dióxido de silicio es el componente principal de la arena.

Los silicatos de aluminio, calcio y magnesio son los componentes principales de las arcillas, el suelo y las rocas (feldespatos, anfíboles, piroxenos, micas y zeolitas) y de piedras semipreciosas (olivino, granate, zircón, topacio y turmalina).

El material semiconductor en sí, no tiene muchas aplicaciones, pero si se le incorporan ciertos átomos de otras sustancias, la conductividad de estos materiales varia drásticamente.

El silicio es un elemento vital para la industria electrónica debido a sus propiedades semiconductoras.

De aquí deriva el nombre del valle de California, Silicon Valley o Valle del Silicio, que concentra numerosas empresas del sector de la electrónica e informática.

Entre sus aplicaciones se destaca su uso en células o celdas fotovoltaicas, para la construcción de paneles solares o célula o celda fotovoltaica.

El efecto fotovoltaico es la base del proceso mediante el cual una célula fotovoltaica convierte la luz solar en electricidad.

El silicio cumple así un rol fundamental en la generación de energía solar, y en la revolución de la energia renovable.