Energía Renovable y Cobre

Uno de los mejores conductores conocidos de electricidad, es el cobre. Juega un papel muy importante en los sistemas de generación de energía renovable.

El bajo impacto ambiental del cobre y sus excelentes propiedades eléctricas y térmicas cumplen perfectamente las necesidades de energía limpia.

El cobre está presente en distintos equipos utilizados en instalaciones de generación eléctrica limpia, como los sistemas de puesta a tierra, equipo de protección, cables, motores, generadores, transformadores, componentes eléctricos y electrónicos.

La operación de una turbina eólica de 2 MW requiere el uso de 5 a 12 toneladas de cobre.

En la generación de energía fotovoltaica, una instalación doméstica de 2,5 kW puede consumir hasta 12 kg de cobre.

La energía eólica y la solar, ayudan a combatir el calentamiento global, ya que reducen la emisión de gases de efecto invernadero (GEI).

Se estima que la energía renovable pueden suministrar la mitad de la demanda mundial de energía de 2050.

En 2015, la energía renovable representaba el 19,2% de la matriz energética mundial.

El cobre es vital para que los sistemas de energía renovable generen y transmitan la electricidad con la máxima eficiencia y el mínimo impacto ambiental.

El cobre y el medio ambiente

El cobre es una fuente inagotable de energía y respetuosa del medio ambiente.

El cobre contribuye de diversas formas a la sustentabilidad del planeta.

Es el material perfecto para fabricar calentadores de agua solares, porque conduce hasta 8 veces más calor que otros materiales.

Es ideal para los intercambiadores de calor y para los sistemas de energía solar térmica, que son más sustentables que los tradicionales.

Los calentadores solares de agua fabricados con cobre pueden ahorrar hasta un 34% de energía.

Asimismo, el cobre desempeña un papel clave en el suministro de energía eólica dadas sus cualidades, como alta conductividad, baja resistencia eléctrica y buena resistencia a la corrosión.

Algunos parques eólicos llegan a utilizar hasta 90.000 metros de hilos de cobre.

La electricidad generada por medio de energía eólica es conducida por los cables de cobre aislados hacia un transformador revestido también de cobre.

El cobre permite construir una plataforma energética sustentable.

Es un componente esencial para productos y sistemas eléctricos, hilos, cables y motores hasta generadores, transformadores y equipos de protección.

Ofrece mejor conductividad eléctrica que otros metales comerciales, por lo que es el material ideal para generar, distribuir y usar energía de manera eficiente.

Por otro lado, el Cobre es 100% reciclable.

El cobre se puede reciclar y reutilizar, una y otra vez, sin pérdida de rendimiento.

Se estima que de los 550 millones de toneladas de cobre producidas desde 1900, 2/3 está todavía en uso productivo.

Tampoco existe diferencia en la calidad del cobre reciclado.

Reciclar cobre requiere hasta un 85% menos de energía que su producción primaria.

Su reciclado ahorra a nivel mundial 100 millones de MWh en energía eléctrica y 40 millones de toneladas de CO2 anualmente.

Actualmente, un total de aproximado de 9 millones de toneladas de cobre al año provienen del reciclado de chatarra.

Se reciclan 9 millones de toneladas de cobre por año. El 35% de la demanda global de cobre se abastece del metal reciclado.

Fuente: International Copper Association