La minería y la economía circular

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El enfoque de las empresas en relación al cuidado del ambiente se renueva. Cada día son más las empresas que hacen de la gestión ambiental un componente básico de su gestión productiva.

Una de las acciones más comunes que incorporan a su gestión es el reciclaje, proceso que se combina con el cuidado del medio ambiente y la reducción de costos.

A la hora de promover el reciclaje, la reducción de costos productivos es un criterio clave.

Una economía lineal tradicional se centra en tomar materias primas, fabricar productos, utilizarlos y luego desecharlos al final de su vida útil. Sin embargo, la economía circular se centra en tomar los productos al final de su vida útil y darles una segunda o tercera vida útil, o reciclarlos para obtener materias primas y volver a fabricar productos.

Glencore ha contribuido a impulsar la economía circular en el sector de recursos durante más de 70 años, y es líder del mercado en el reciclaje de cobre y metales preciosos, habiendo reciclado más de un millón de toneladas de chatarra electrónica desde la década de 1990.

Mientras más desarrollada esté una economía, más cobre consume. Por lo tanto, como el cobre es de alta durabilidad, la necesidad de más metal crece más rápidamente que la oferta de residuos.

Los yacimientos minerales se pueden agotar, la materia prima no es infinita, pero gracias al reciclaje la mayoría de los metales se reciclan en un alto porcentaje.

Pero también, otro criterio básico es el ambiental. El reciclaje no sólo ayuda a conservar la materia prima y reducir los desechos, sino que ahorra hasta un 75% de la energía utilizada en la producción primaria de cobre.

El uso de energías renovables en procesos productivos ayuda a combatir el calentamiento global, ya que reducen las emisiones de CO2.

Por ejemplo, en Minera Alumbrera hemos modificado la matriz energética para reducir la huella de carbono comenzando a utilizar, en este caso, energía eólica. Esto nos permite abastecernos de casi el 50% de nuestro consumo con energía limpia.

El cobre está presente en distintos equipos utilizados en instalaciones de generación de energía limpia. Por ejemplo, la operación de una turbina eólica requiere de 5 a 12 Tn. de cobre.

Otras fuentes de energías sustentables que requieren cobre son:

– Fotovoltaica: transformación de luz solar en electricidad.

– Hidráulica: usinas hidroeléctricas.

– Biomasa: quema de bagazo, por ejemplo.

El cobre es uno de los pocos materiales que puede reciclarse y reutilizarse sin la más mínima pérdida de desempeño. Por ende, la calidad o cantidad de metal será la misma una y otra vez, sin importar cuantas veces pase el cobre por un proceso de reciclado.

Así, gracias a la minería realizada bajo normas internacionales y con el mayor respeto por el medioambiente, el hombre tiene a su disposición un metal que genera sustentabilidad y favorece el cambio global ecológico