Descubrimiento sorpresivo con minerales

Los hornos microondas, fabricados a partir de minerales como el hierro, aluminio y cobre, son muy populares en los hogares y comercios gastronómicos en todo el mundo de hace casi medio siglo.

Sin embargo, a diferencia de otros electrodomésticos, sus orígenes no provienen de la necesidad, sino de una mera casualidad.
En los años 40, el ingeniero estadounidense Percy Spencer se encontraba en la empresa Raytheon realizando investigaciones con un generador de rayos. Su objetivo era usarlo como radar.

Luego de trabajar unas horas en él, advirtió algo en la barra de chocolate que había llevado en el bolsillo de su saco: estaba derretida.
Para comprobar su presunción, el ingeniero colocó un huevo y semillas de maíz –del utilizado para hacer pochoclo o palomitas–, cerca del generador.

Al regresar al laboratorio, encontró que el huevo y las semillas estaban cocinados.
Los primeros hornos de microondas se fabricaron en 1947. Su gran tamaño impidió que resultaran populares: solo los compraron algunos restaurantes.

Recién en los años 70, con la reducción de sus dimensiones, el horno se alcanzó el consumo masivo.
En la actualidad, la gran mayoría de los hogares de clase media cuentan con un horno microondas. Estos han variado en forma, funcionalidad y estilo, y se adaptan a las distintas necesidades de sus usuarios.

Gracias a la minería realizada bajo normas internacionales y con el mayor cuidado por el medio ambiente, el hombre tiene a su disposición un electrodoméstico para facilitar y agilizar la preparación de sus alimentos.

 

Fuente: Descubrimiento del horno de microondas

Análisis de Objeto Técnico: El Horno de Microondas

Minerales por la movilidad

La silla de ruedas es una herramienta vital para la movilidad de millones de personas en todo el mundo. Aunque existen en sus formas más variadas, en su gran mayoría, el acero es un elemento vital para la fabricación de las mismas.

Sus orígenes son un tanto borrosos, pero se considera que pudo haber nacido unos 4000 años a.C., en simultáneo con la creación de la rueda y la silla.

En sus comienzos, según grabados chinos y otros documentos que datan del 525 a.C., la silla contaba con solo tres ruedas y se trataba de un elemento más bien rígido.

Fue recién en el año 1932 que el Ingeniero Harry Jennings diseñó una versión similar a la utilizada en la actualidad. Oriundo de Nueva York, el inventor creó la silla de ruedas plegable y tubular con el objetivo de facilitar la movilidad de su amigo parapléjico Herbert Everest.

Franklin D. Roosevelt con su hija Ruthie Bie y se perro Fala.

En la actualidad, continúa la evolución de las sillas de ruedas. Muchas de ellas son especialmente diseñadas para las diferentes discapacidades, e incluso se han realizado sillas de ruedas de aluminio, otorgando así mayor ligereza y durabilidad.

En casi todas sus variantes, minerales como el acero, el cobre y el aluminio forman parte de la silla de ruedas. Es así que gracias a la minería millones de personas tienen a su alcance una herramienta que les permite superar obstáculos y romper con sus límites de movilidad.

 

Fuente: Breve historia de la silla de ruedas